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Reponer las chuletas y llevarte una sorpresa

5 diciembre, 2012 | Redacción
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Una de las directrices que debe seguir un jugador en el campo y que viene recogida en la sección de etiqueta es “El Cuidado del Campo”.

Dentro de “El Cuidado del Campo” tenemos la Reparación de Chuletas, Marcas de Bola y Daños Hechos por Zapatos: “Los jugadores deberían reparar cuidadosamente las chuletas hechas por ellos mismos y cualquier otro daño hecho al green por el impacto de una bola (esté o no hecho por el mismo jugador). A la terminación del hoyo por todos los jugadores del grupo, los daños causados al green por los zapatos de golf deberían ser reparados.”

Para un jugador que acostumbre a hacer esto es muy importante saber en qué momento debe hacerlo para no llevarse una sorpresa desagradable. Dos ejemplos sencillos:

– Un jugador tenía su bola en el centro de la calle, a 100 mts. de green. Golpeó muy mal la bola sacando una gran chuleta y su bola salió muy cerrada quedando fuera de límites. El jugador, después del correspondiente cabreo, se acordó de la etiqueta y repuso la chuleta. “Si una bola está fuera de límites, el jugador debe jugar una bola, bajo la penalidad de un golpe, lo más cerca posible del punto desde el cual la bola original fue jugada por última vez y la nueva bola debe ser dropada”. El jugador dropó la bola lo más cerca posible del punto en que jugó la bola anterior y la jugó hacia green.

Imaginaos que enfado podría coger ese jugador cuando lo penalizaran por infringir la regla 13-2, “un jugador no debe mejorar o permitir que se mejore el área en la que va a dropar o colocar una bola, creando o eliminando irregularidades en la superficie”. Esa acción conlleva una penalidad de 2 golpes y seguramente ya no volverá a reponer una chuleta en dos años.

– Camilo Villegas, jugador del PGA Tour. Se encontraba a 20 mts. de un green elevado. Golpeó la bola quedándose corto de green y la bola empezó a caer hacia donde el jugador acababa de jugar. El jugador, viendo que la bola podía acabar reposando en la huella de la chuleta, cogió la chuleta y la repuso antes de que la bola llegara. El pobre Camilo se llevó 2 golpes.

Así que, después de estos ejemplos, a cuidar el campo pero intentando no infringir ninguna regla.

One Comment

  1. Villablanca says:

    Completaría el comentario con lo expresado en la decisión 13-2/4.5, que resumo:
    Si el jugador no sabía que tenía que dropar allí porque desconocía que su bola estaba perdida o fuera de límites, está exento de penalización.

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