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The Open Championship

Sergio García se despertó del sueño en el 15. “No sé que decir. He hecho 13 sin fallar ni un solo golpe”

6 abril, 2018 | Redacción
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El español echó por tierra toda posibilidad de conseguir su segunda Chaqueta Verde después de anotar 13 golpes en el, ahora, fatídico hoyo 15

Sergio García anota 13 golpes en el 15 de Augusta. Foto: @detnews_sports

Sergio García anota 13 golpes en el 15 de Augusta. Foto: @detnews_sports

Sergio García se despertó del sueño, en una semana de emociones en la que copaba el protagonismo en Augusta National por su condición de Campeón defensor del Masters. Hasta las 10:53 de este jueves, el tee time de la primera ronda, el castellonense había recibido toda clases de atenciones, fue recibido por la televisión en Magnolia Lane, el martes fue el anfitrión en la cena de Campeones, entrevistas, siempre en el foco de la atención, en una nube… hasta que llegó el fatídico hoyo 15.

Ese hoyo 15, el llamado Firethorn, será recordado por los trece golpes dados por el jugador español en la primera jornada del Masters 2018 tras una secuencia de golpes que recordaba a la famosa película protagonizada por Kevin Costner, Tin Cup, precisamente en el hoyo que el pasado año de la daba la gloria, un par 5 de 530 yardas (485 metros) en el que hace 12 meses saldaba con 3 golpes, 10 menos.

García llegaba al tee de ese hoyo con un +1 en su marcador, resultado más que aceptable viendo como se desarrolló la jornada en la que las complicadas situación de las banderas dificultaban la entrega de grandes resultados. El de Borriol dejaba la bola en mitad de calle con un drive de 322 yardas (295) dejándose un tiro a bandera de poco más 200, exactamente 206 (188). Para ello cogió un hierro 6, “la primera bola, si sube, hago un cuatro, pero no lo ha hecho“, se lamentaba Sergio García después de acabar su ronda.

Luego vino la pesadilla al enviar otras cuatro bolas al agua. “No sé que decir. He hecho 13 sin fallar ni un solo golpe“, señalaba el español. “La ejecución fue siempre buena, lo que ocurre es que la bandera estaba en un sitio muy peligroso y si no la botabas en el lugar que debías se iba hacia atrás. No puedo decir mucho más“.

Este resultado iguala el peor resultado en un hoyo en Augusta National, antes lo habían hecho Tom Weiskopf (1980) y Tommy Nakajima (1978), en la duodécima y decimotercera bandera y supera en dos golpes la marca negativa en este hoyo en posesión del japonés Jumbo Ozaki (1987), el estadounidense Ben Crenshaw (1997) y el español Nacho Garrido (1999).

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