
Acababa de terminar Severiano Ballesteros su ronda de prácticas vespertina de un miércoles de Augusta cuando miró al cielo, cerca del árbol milenario de la casa club, y comentó: las nubes tienen panza de burra y el sol pica; esto indica que vienen tormentas. Aquella noche tronó y jarreó en el Augusta National.
La sabiduría para interpretar los fenómenos de la naturaleza que poseía el genial Seve se han sustituido hoy por satélites que giran en órbita y nos ofrecen con precisión datos sobre lo que va a ocurrir por encima de nuestras cabezas. Pues bien, esos medidores indican que entre el jueves y el viernes hay un 60 por ciento de posibilidades de lluvia y tormentas en Augusta, lo que tendrá incidencia directa en el desarrollo del torneo y en el juego hasta el corte.
Parael fin de semana, el sol ganará terreno a las nubes. VER EL TIEMPO EN AUGUSTA





