Uno de los puntos más comentados del día con Sergio García fue la ausencia del driver tras romperlo en el hoyo 2; fruto de la frustración

Sergio García cerró su participación en el Masters de Augusta con una última vuelta de 75 golpes; igualando así su peor registro de la semana, después de la firmada el viernes. El castellonense se marchó del Masters Tournament sin haber logrado encontrar sensaciones positivas en ningún momento sobre el exigente recorrido de Augusta National.
Desde el inicio de su análisis, García fue directo sobre su rendimiento. “Peores, obviamente. He empezado mal y… poca cosa”; resumió, en una valoración breve pero contundente de su última jornada, marcada de nuevo por la falta de continuidad en su juego.
Sobre la opción de buscar ayuda externa para revertir la situación, García descartó cambios inmediatos
Uno de los puntos más comentados de del día fue la ausencia del driver tras romperlo en el hoyo 2; fruto de la frustración, algo que volvió a reflejarse en su discurso con cierta ironía. “Sinceramente, a lo mejor he hecho menos golpes de los que hubiera hecho con el driver”; explicó, antes de enumerar, casi de memoria, los hoyos en los que sintió su ausencia; “en el 3, en el 5, en el 7, en el 8, en el 9, en el 11, en el 13, en el 14, en el 15, en el 17 y en el 18”.
Más allá de ese comentario, el campeón del Masters en 2017 reconoció que atraviesa un momento complicado en lo deportivo; aunque sin perder la perspectiva de futuro. Preguntado por sus objetivos, como la posibilidad de jugar el Open Championship, fue claro. “En estos momentos tengo que ir pasito a pasito… tal y como estoy jugando, es prácticamente imposible que clasifique. Primero hay que encontrarse”.
Sobre la opción de buscar ayuda externa para revertir la situación, García descartó cambios inmediatos. “No, realmente no. Es más de tenerlo en mi cabeza primero. Hasta que lo tenga ahí va a ser complicado”.
El golfista español también reflexionó sobre la diferencia entre el campo de prácticas y la competición; apuntando a la presión como factor decisivo. “Hay veces que la única manera de salir de estos momentos es jugando… luego en competición es diferente. No todo el mundo lo puede hacer”; explicó.
Sergio García se marcha así de Augusta con sensaciones lejos de las deseadas, en una semana en la que no consiguió domar el campo ni encontrar su mejor versión, pero con la idea de seguir buscando respuestas en el juego competitivo.
Puede seguir a OpenGolf en Facebook; Twitter; LinkedIn y suscribiéndose a través de este enlace a nuestra Newsletter Semanal





