Jon Rahm salva el segundo puesto del PGA Championship en Aronimink, pero lamenta su irregularidad y el mal final en Royal Birkdale

Jon Rahm no rehuyó la autocrítica al hacer balance de su actuación en los cuatro Grandes de 2026. En la rueda de prensa previa al LIV Golf UK, el español reconoció que el curso en los Majors ha estado lejos de sus expectativas pese al brillante segundo puesto conseguido en el PGA Championship. Un 38º en el Masters, un corte fallado en el US Open; un 46º en el Open Championship y ese subcampeonato en Aronimink componen un balance que el de Barrika resumió con una frase tan sincera como contundente; «No calificaría mi temporada de grandes como un éxito«.
El capitán de Legion XIII lamentó especialmente el desenlace de la última cita del Grand Slam, disputada en Royal Birkdale; donde considera que el resultado final no hizo justicia a las sensaciones que tuvo durante buena parte de la semana. «El primer día en Birkdale fue una de las vueltas más cómodas que he jugado de tee a green en mucho tiempo, y el viernes ocurrió algo parecido. Jugué realmente bien. El problema fue que no conseguía meter putts, aunque aun así me coloqué en una buena posición«; explicó.
"Cada Major fue una experiencia muy diferente"; explicó Jon Rahm
Rahm aseguró que el principal lastre de su campeonato fue el rendimiento sobre los greens. A su juicio, el juego largo estuvo a la altura durante casi todo el torneo, pero la falta de acierto con el putter terminó pasando factura, especialmente durante un fin de semana en el que tuvo que remar desde el principio.
«El fin de semana, empezar ambos días como empecé fue como recibir un jarro de agua fría y tener que ir siempre a remolque en un campo que cada día se volvía más difícil. Si tuviera que resumir la semana en una idea, diría que simplemente no metí suficientes putts. Hice muchas cosas bien; pero cuando no ves entrar la bola llega un punto en el que resulta frustrante, como le ocurriría a cualquiera«; señaló.
El vasco también puso el foco en los tres doblebogeys cometidos durante las dos últimas jornadas; errores que terminaron alejándole definitivamente de cualquier opción de pelear por los puestos de honor. «El domingo empezar con un doblebogey y terminar con otro fue demoledor. Hacer tres doblebogeys durante el fin de semana te mata. Los bogeys son asumibles. Si en lugar de dobles hubieran sido bogeys, habría terminado con una semana bastante buena, pero esos errores acabaron costándome demasiado«; lamentó.
Al ampliar el análisis al conjunto de la temporada, Rahm explicó que cada uno de los cuatro Grandes fue completamente diferente. El mejor resultado llegó en el PGA Championship, donde terminó segundo empatado con Alex Smalley tras llegar con opciones a la última jornada en Aronimink, aunque una discreta ronda dominical le impidió luchar por el título. «Cada Major fue una experiencia muy diferente. No calificaría mi temporada de grandes como un éxito. Tuve una gran semana en Aronimink, pero no fui capaz de rematarla. El domingo jugué demasiado mal«; reconoció.
Con los cuatro Grandes ya en el pasado, Jon Rahm centra ahora todos sus esfuerzos en el tramo decisivo de la temporada de LIV Golf, donde puede proclamarse esta misma semana campeón individual por tercer año consecutivo y seguir ampliando un palmarés que, pese a su exigente balance en los Majors, continúa situándole entre los golfistas más regulares del panorama mundial
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