De LIV 2.0 a… ¿bancarrota? La gira saudí pone encima de la mesa esta posibilidad en un momento clave

Mientras LIV continúa aumentando el número de denuncias por impagos ya hay jugadores que han comunicado al circuito que no seguirán

Aronimink Golf Club, PGA Championship, David Puig, Jon Rahm, LIV Golf,
El LIV podría estar manejando la quiebra como vía de escape.

A la espera de lo que le está por llegar con su nueva denominación 2.0, LIV continúa vivo… de momento. Y es que hace unas horas se ha hecho público un reportaje publicado por el Financial Times en el que se hablaba de los próximos pasos de la gira. Unas maniobras que pasan, en primer lugar, por aligerar los grandes gastos que arrastra desde que el PIF comenzara a ejercer de inversor.

Aquí se encuentra el tema de los jugadores que todavía tienen en vigor millonarios acuerdos que extienden su vinculación más allá del año 2026. Según puede desprenderse del informe, LIV ha enviado recientemente ofertas a esos jugadores a la baja. ¿Pero cuánto a la baja? Aunque los números no han salido a la luz, Financial Times habla de “unos cuantos centavos por cada dólar que tuvieran firmado”.

Una noticia que se añade a la adelantada hace unos días en la que se hablaba de que el circuito despediría al 90 por ciento de la plantilla. Y es que, según se ha podido conocer de fuentes cercanas a LIV, la gira está teniendo numerosos problemas para la retención de talento. Ya hay jugadores que han confirmado al tour que no formarán parte de la nueva estructura, lo que está provocando que BC Partners —el grupo inversor que, en teoría, llegaba— no haya dado todavía el paso definitivo para enrolarse en el proyecto.

La quiebra, sobre la mesa

Es por esto que LIV está estudiando de manera muy seria la posibilidad de declararse en bancarrota para tratar de solucionar sus problemas económicos. Una situación que dejaría a los jugadores en tres escenarios:

  1. Jugadores que alcancen un nuevo acuerdo económico con el LIV y participen en la nueva temporada.
  2. Golfistas que alcancen un acuerdo económico con el LIV y se desvinculen del proyecto.
  3. Jugadores que peleen hasta el final por aquello que habían firmado en un inicio.

Todo ello mientras siguen aumentando las denuncias de proveedores por impagos y con el PIF ofreciendo un último favor con un préstamo de cien millones de dólares. El LIV 2.0, más en el aire que nunca.

Compartir en Redes Sociales

Deja una respuesta

Reciba las últimas noticias del golf, directamente en su bandeja de entrada.