Manuel Elvira asume el cruel doblebogey del 18 tras firmar su mejor puesto y su mayor cheque en el DP World Tour: «La mejor semana de mi vida»

La imagen de Manuel Elvira en Wentworth fue la de un jugador intentando asumir uno de los desenlaces más crueles que puede ofrecer el golf. El español acababa de perder la oportunidad de conquistar su primer título en el DP World Tour después de un doblebogey en el 18, pero aun así quiso quedarse con todo lo bueno vivido durante la semana.
Elvira había llegado al último hoyo empatado en cabeza con JJ Spaun gracias a un espectacular eagle en el 17. Un par le habría permitido disputar el PlayOff y un birdie le habría dado el título. Sin embargo, una mala secuencia en el último par 5 acabó con un 7. Lo que le dejó compartiendo el segundo puesto con Rory McIlroy, Adam Scott y Aaron Rai.
«Una semana perfecta, quitando el último hoyo»
Pese al golpe, Elvira trató de poner en valor todo lo conseguido. «Una semana perfecta, quitando el último hoyo. La verdad es que estoy muy contento y no podría haber pedido nada mejor al final de la semana», aseguró Manuel Elvira.
La realidad es que Wentworth le dejó el mejor resultado de su carrera en la gira. Además del cheque más importante que ha conseguido hasta ahora. Sin embargo, resulta difícil pensar que ese doblebogey final no siga pesando por dentro.
El propio jugador admitió que sintió algo de nervios, aunque logró controlar bien la situación durante gran parte de la ronda.
«Quizá un poquito, pero me dije: diviértete. Nadie me puede quitar jugar un domingo en Wentworth en el último partido», explicó.
El eagle del 17, antes del golpe más duro
Manuel Elvira también recordó el espectacular segundo golpe del 17, que dejó la bola a menos de tres metros para eagle. «Pegué un tiro muy bueno y cuando escuché los aplausos durante mucho tiempo sabía que estaba cerca, pero no tan cerca», señaló.
Apenas unos minutos después, todo cambió en el 18. El propio Manuel Elvira reconoció posteriormente que había elegido el golpe equivocado en el momento decisivo, aunque destacó que durante la semana había jugado uno de los mejores golf de su vida.
Y cuando le preguntaron qué se llevaba de Wentworth, con su hermano Nacho Elvira acompañándolo después del golpe, dejó la frase que mejor resume sus sentimientos. «Ha sido posiblemente la mejor semana de mi vida. Que me quiten lo bailao».
Una declaración de satisfacción después de una semana extraordinaria, aunque el desenlace hace inevitable pensar que la procesión va por dentro.





