BC Partners retira su financiación a LIV Golf 2.0 de hasta 300 millones ante la falta de acuerdos con las estrellas para competir en 2027

La supervivencia de LIV Golf parece cada vez más improbable. BC Partners, la firma de inversión que debía convertirse en el principal respaldo económico del circuito tras la retirada del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), ha decidido abandonar su propuesta de financiación de hasta 300 millones de dólares para poner en marcha LIV Golf 2.0 en 2027.
La decisión supone un golpe prácticamente definitivo para el proyecto de reorganización que pretendía garantizar la continuidad de la competición bajo un nuevo modelo de negocio. Un negocio con mayor protagonismo de los jugadores en la propiedad del circuito y una estructura económica más sostenible.
La falta de acuerdos con los jugadores precipita la retirada
El principal obstáculo ha sido la falta de compromisos suficientes por parte de los golfistas. Especialmente de las grandes estrellas que habían convertido a LIV Golf en una alternativa al PGA Tour.
Aunque alrededor de 30 jugadores habrían mostrado su disposición a continuar y otros diez seguían estudiando la propuesta, las negociaciones económicas se prolongaron más de lo previsto y no permitieron cerrar los acuerdos necesarios dentro de los plazos establecidos.
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A ello se sumaron las salidas de nombres tan importantes como Jon Rahm, Sergio García, Tyrrell Hatton e Ian Poulter. Jugadores que habían anunciado su intención de no participar en la nueva versión del circuito.
La postura del DP World Tour, que advirtió de que los jugadores que se comprometieran con LIV Golf 2.0 no podrían mantener su membresía en el circuito europeo, también complicó las negociaciones.
LIV Golf se enfrenta ahora a una posible liquidación
La retirada de BC Partners deja a LIV Golf sin una alternativa financiera clara después de que el PIF anunciara en abril que no seguiría financiando la competición tras la temporada 2026.
El circuito, que se acogió al Capítulo 11 de la legislación concursal estadounidense el pasado 8 de septiembre, confiaba en superar su crisis mediante una reorganización que permitiera regresar a la competición en 2027.
Sin embargo, la ausencia de un nuevo inversor coloca ahora sobre la mesa la posibilidad de liquidar sus activos. Y poner fin definitivamente a una aventura iniciada en 2022. Aventura en la que el fondo saudí habría invertido más de 5.000 millones de dólares.
Una vista prevista para este jueves ante el Tribunal de Quiebras de Nueva Jersey podría aportar nuevas pistas sobre el futuro inmediato de LIV Golf 2.0. Salvo que aparezca una solución financiera de última hora, todo apunta a que el proyecto que revolucionó el golf profesional durante los últimos cuatro años afronta sus últimas horas.





