Mucho se ha hablado de los beneficios del golf para la salud –no es ninguna tontería que los médicos lo recomienden para aquellas personas que tienen problemas cardíacos-. Pero lo que nunca nos habíamos imaginado es que practicándolo se podría llegar en tan buen estado a los ¡102 años de edad!
Florence Greville, natural de Virginia, es la clara muestra de lo que este deporte puede hacer por el bienestar de una persona. “No hay nada que me guste más en la vida que el golf”, reconoció esta mujer a las cámaras de la CBS. Y sus actos hablan por sí solos. No hace mucho Florence sufrió un accidente con el que se fracturó una costilla, y el objetivo principal de su recuperación era a todas luces poder seguir ejercitando su swing.
“Es una persona con mucha determinación. Siempre ha sido muy independiente”, reconoce Ugo Salomon, su terapeuta. Y no es para menos. Lleva jugando al golf la friolera de 86 años y, mientras el cuerpo se lo permita, seguirá acercándose al campo, donde es toda una celebridad.





