Jon Rahm insistió en que su petición no es desproporcionada. “Nunca he jugado más de cuatro o cinco eventos allí. No planeo jugar más”

El pulso entre Jon Rahm y el DP World Tour entra en una nueva fase. Poco después después de conocerse que el español había retirado su apelación contra las sanciones del circuito europeo, el propio jugador ha dejado entrever un posible punto de encuentro que podría desbloquear el conflicto.
En la rueda de prensa celebrada tras la tercera jornada del LIV Golf Sudáfrica, Rahm fue claro al señalar que las negociaciones siguen abiertas y que estaría dispuesto a aceptar un acuerdo bajo unas condiciones concretas. “Si lo reducen a jugar un mínimo de cuatro torneos, firmaría”. Una afirmación que supone un giro relevante respecto a su postura anterior; en la que rechazaba tanto el pago de multas como las exigencias deportivas del circuito.
El conflicto se originó tras su participación en eventos de LIV Golf coincidentes con torneos del DPWT
El de Barrika insistió en que su petición no es desproporcionada. “Nunca he jugado más de cuatro o cinco eventos allí. No planeo jugar más”. En ese sentido, incluso avanzó que su intención sería disputar ese mínimo de pruebas; incluyendo el tramo final del calendario europeo, donde tradicionalmente compite en España.
Aunque Rahm no mencionó de forma directa el pago de las sanciones -que superarían los tres millones de dólares-; sus palabras sugieren que estaría dispuesto a aceptar un acuerdo global, lo que implicaría, previsiblemente, resolver también el apartado económico. Hasta ahora, ese era uno de los principales puntos de fricción con el circuito.
El conflicto se originó tras su participación en eventos de LIV Golf coincidentes con torneos del DP World Tour sin las correspondientes autorizaciones. Durante más de un año, la apelación presentada por Rahm le permitió esquivar las sanciones y mantener su elegibilidad, incluyendo su presencia en la Ryder Cup. Sin embargo, la retirada de ese recurso y este nuevo tono más conciliador apuntan a un intento real de alcanzar una solución.
En juego no solo está su calendario, sino también su futuro en competiciones clave como la Ryder Cup 2027; cuya participación depende del cumplimiento de los requisitos de membresía del circuito europeo.
Por ahora, las posturas siguen sin cerrarse, pero el mensaje es claro; Jon Rahm ya no habla únicamente de resistencia, sino de negociación. Y por primera vez, el acuerdo parece más cerca que nunca.
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