Desde su fundación por Bobby Jones y Clifford Roberts hasta Seve y Rahm, el Masters de Augusta es tradición, pasión y gloria eterna

El Masters Tournament, conocido popularmente como el Masters de Augusta, es el primer Major de la temporada y uno de los cuatro pilares del calendario golfístico mundial. Desde 1940, su final coincide invariablemente con el segundo domingo de abril, convirtiéndose en un hito anual para aficionados y profesionales; siendo el único cuya sede es fija.
Detrás de su prestigio está la visión de Bobby Jones, considerado el mejor golfista amateur de todos los tiempos. Tras conquistar el único Grand Slam de la historia y retirarse en 1930, Jones quiso cumplir un sueño; crear un campo de golf exclusivo para él y sus amigos. Se asoció con Clifford Roberts, su socio y mentor financiero, y juntos confiaron en Alister MacKenzie, un arquitecto convertido en leyenda del diseño de campos, para dar forma a lo que hoy se considera uno de los recorridos más icónicos del planeta. Así, en 1932 nacía Augusta National Golf Club.
El torneo nació en 1934 bajo el nombre de Augusta National Invitational
El club es tan exclusivo como mítico; apenas 300 socios, cuya identidad permanece en su mayoría en el anonimato. La apertura a la diversidad fue gradual; el primer socio negro fue admitido en 1990, las primeras mujeres lo hicieron en 2012 -Condoleezza Rice y Darla Moore-, y en 2018 se sumó Ana Botín.
El torneo nació en 1934 bajo el nombre de Augusta National Invitational, y adoptó la denominación actual en 1940. Solo se canceló tres años, entre 1943 y 1945, durante la Segunda Guerra Mundial. Desde 1949, la Chaqueta Verde se convirtió en el símbolo más icónico del torneo; un premio reservado al campeón junto a la Medalla de Oro; su nombre grabado en el Trofeo de Maestros y privilegios deportivos únicos; invitación de por vida al Masters, exenciones en los otros tres Majors y cinco años de participación garantizada en The Players Championship.
La leyenda de la Chaqueta Verde es tan rica como el propio torneo. Solo el vigente campeón puede sacarla del club, aunque historias como la de Seve Ballesteros, quien se la llevó a España y la conservó en su casa de Pedreña, forman parte del folclore de Augusta. Ballesteros ganó la Chaqueta Verde en 1980 y 1983, mientras que José María Olazábal lo hizo en 1994 y 1999.
Sergio García logró la quinta para España en 2017 tras un dramático desempate ante Justin Rose; y Jon Rahm la vistió en 2023, continuando la tradición española en Augusta. En lo más alto del palmarés están Jack Nicklaus (6 triunfos), seguido de Tiger Woods (5) y Arnold Palmer (4).
El Masters se disputa a 72 hoyos durante cuatro jornadas, con corte al finalizar la segunda ronda. Bajo la dirección de Billy Payne, se han introducido cambios significativos; ahora superan el corte los 50 mejores y empatados (antes 44); y solo los 12 primeros tienen asegurada su presencia en la siguiente edición. También se eliminó la famosa “regla de los 10 golpes”; modernizando el torneo sin perder su esencia de tradición y excelencia.
El Masters no es solo un torneo; es historia viva del golf, donde cada hoyo, cada golpe y cada Chaqueta cuentan historias que se perpetúan generación tras generación. Desde Seve hasta Rahm, España ha dejado su impronta en Augusta, y este año, como cada primavera; el mundo volverá a detenerse para contemplar la magia del Masters de Augusta.
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