Bajan las aguas turbias en el seno de la LPGA. Y es que una semana que debía ser de fiesta después del último torneo de la campaña ha quedado deslucida después de que Terry Duffy, presidente y director ejecutivo de CME Group -uno de los principales patrocinadores de la gira- haya criticado con dureza el liderazgo del circuito, del que ha declarado sentirse avergonzado. El principal motivo ha sido, según un informe publicado por Golfweek, que ninguna jugadora acudiera a la cena de gala organizada por CME que estaba preparada para el martes de la semana pasada.
“Será mejor que a partir de ahora actúen juntos. De lo contrario, acabarán perdiendo a personas como yo por cosas como esta” le confesó el propio Duffy a la periodista Beth Ann Nichols. Y es que, tal y como se comenta en el reportaje, el CEO invitó a un grupo reducido de jugadoras al campeonato pero, cuando pidió que se encendieran las luces para reconocer a las golfistas, no había ninguna. Las once deportistas que habían confirmado su presencia se marcharon en el momento en que Serena Williams finalizó su discurso.
“Es una vergüenza para una empresa de nuestro tamaño y una vergüenza para mí personalmente”, reconoció el directivo. Unas palabras que han tenido respuesta en boca de la comisionada Mollie Marcoux Samaan, quien ha asumido toda la responsabilidad por lo acontecido en la cena. No hay que olvidar que CME se encuentra como patrocinador principal del evento final del curso desde el año 2011. Es por esto que circunstancia ha molestado -y mucho- en la marca.
“Me preocupa el futuro de la gira. El circuito debe trabajar con sus jugadoras para cerciorarse de que comprenden el papel que tenemos y cómo estamos haciendo crecer el juego. No hay una sola persona que pueda hacerlo crecer solo. Necesitas a todo el engranaje de la cadena. Creo que la relación se está rompiendo un poco”, sentenció Duffy.
There’s only one Lydia Ko ? pic.twitter.com/miYu0G6Qxf
— LPGA (@LPGA) November 21, 2022