Bernd Wiesberger tenía un golpe complicado. Tras la escapada desde el tee en el 10, la bola se quedó entre los árboles y el lago protegiendo la entrada en el green dificultaba todavía más el tiro, pero el austriaco se sacó de la manga uno de esos fantásticos golpes que no nos cansaríamos de ver y que a la postre le sirvió para acabar cuarto en solitario en el Turkish Airlines Open.
Firing at pins… from everywhere!#TurkishAirlinesOpen https://t.co/O7frVKkJ1z
— The European Tour (@EuropeanTour) 6 de noviembre de 2016





