“Son muchos años viajando, viviendo por y para el golf. Seve era un fenómeno. Siempre me trató con muchísimo cariño”; confiesa Juan Quirós

El golf español se prepara para una despedida cargada de emoción. Juan Quirós pondrá punto final a su carrera internacional en el Staysure Marbella Legends, escenario elegido para cerrar más de cuatro décadas en la élite. Quirós se despide del golf profesional en un escenario muy especial: Andalucía, su tierra, rodeado de compañeros, familia, amigos y aficionados que han seguido su trayectoria durante décadas.
Con cuatro victorias en el Legends Tour –Bad Ragaz (2006), Open de France Senior (2007), Irish Seniors Open (2008) y Cannes Mougins Masters (2011)-, Quirós se despide como uno de los grandes referentes del golf senior español. Pero más allá del palmarés, su adiós cobra dimensión a través de sus palabras.
“he estado semanas lejos de mi familia. Ahora quiero dedicarles el tiempo que no he podido darles”
“Estoy contento y triste a la vez”; confiesa. “Son muchos años viajando, compitiendo, viviendo por y para el golf. Pero el día tenía que llegar”. A punto de cumplir 70 años, la decisión ha sido meditada junto a su hijo y su familia. Se siente fuerte, competitivo, pero entiende que es momento de cerrar la etapa internacional. Eso sí, no dejará de jugar en España mientras conserve la ilusión.
Con apenas 11 años empezó como caddie en Sotogrande para ayudar en casa -eran once hermanos-. “Nos daban 50 pesetas. Si mi hermano y yo llevábamos 100 a casa, aquello era una alegría enorme”. Estudiaba por las noches en el propio campo y recibía clases gratuitas por la tarde. El golf no fue un capricho: fue una necesidad que acabó convirtiéndose en destino.
Los viajes de juventud resumen otra época; autobuses interminables hasta La Manga para jugar la Escuela sin carné de conducir, trenes eternos hasta Pedreña para disputar el Sub-25. Sacó la carta y comenzó una carrera marcada por la dureza de los inicios: sin saber inglés, viajando solo y adaptándose a todo.
Entre los recuerdos imborrables, una cena tras superar una previa del Open Británico en Southport junto a Seve Ballesteros. “Juanito, ¿Qué haces aquí?”; le preguntó Seve. “Pues que he pasado la previa”. Aquella noche compartieron mesa y complicidad. “Seve era un fenómeno. Siempre me trató con muchísimo cariño”.
También fue decisivo el respaldo de Tony Jacklin en Valderrama, quien apostó por él, le consiguió patrocinadores y le dio estabilidad. “Me ayudaron a construir una base sólida para poder competir”.
No todo fue celebración. El momento más duro llegó con el nacimiento de su hijo, cuando descubrieron que era hemofílico tras complicarse gravemente. “Yo me iba semanas fuera, pero mi cabeza estaba en casa”. Aquella etapa le marcó profundamente y, aunque siguió compitiendo, reconoce que no siempre pudo rendir como quería.
Juan Quirós también reivindica el compañerismo de su generación. “Ganara quien ganara, invitaba a cenar”. Una filosofía que mantuvo en el Senior, compartiendo sus triunfos con los suyos. Hoy observa a los jóvenes con admiración y destaca el talento de Ángel Ayora, al que augura un futuro brillante por su carácter y confianza.
Despedirse en Marbella tiene un valor simbólico. Podría haber elegido Bad Ragaz, donde ganó su primer título senior, pero hacerlo en Andalucía, en casa, rodeado de su gente, era el cierre natural. “He viajado toda la vida, he cogido aviones sin gustarme, he estado semanas lejos de mi familia. Ahora quiero dedicarles el tiempo que no he podido darles”.
Y lo resume en una frase que define toda su trayectoria. “El golf me lo ha dado todo. Aprendizaje, amigos, carácter, estabilidad. La vida me la ha dado el golf”.
En el Staysure Marbella Legends no solo se despedirá un jugador. Se cerrará la historia de un hombre que convirtió la necesidad en vocación y la vocación en legado.
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