Unas veces te ayudan y en otras te perjudican. En esta ocasión vemos diez grandes golpes que pasaron de ser buenos a ser malos, o no tan buenos, tras impactar la bola con el palo de la bandera. Sergio García durante la ronda final del Campeonato del Mundo en el Real Club de Golf de Sevilla en 2004, víctima de ellas.





