
Nada mejor para seguir con los pies en el suelo que reírse de uno mismo. El sano ejercicio lo ha hecho el estadoundiense Bubba Watson (PING), en el firmamento del golf tras ganar el último Masters de Augusta.
Watson lleva una caricatura de sí mismo en la funda del ‘driver’, el famoso PINK driver de PING, que además tantos dividendos ha reportado a su fundación por sus golpes con este palo de más allá de las 300 yardas (270 metros).





