Tiger Woods no habría dado positivo en alcohol; pero sí mostró signos compatibles con el consumo de algún tipo de medicación o droga

El mundo del golf vuelve a contener la respiración. Tiger Woods ha sido detenido este viernes en Florida tras verse implicado en un accidente de tráfico con vuelco que, aunque no le ha causado heridas de gravedad, sí ha reabierto un frente legal y mediático de enorme impacto a escasos días del Masters de Augusta.
El suceso tuvo lugar en las inmediaciones de Jupiter Island, donde el californiano perdió el control de su vehículo, que acabó volcado tras un incidente aún bajo investigación. Las autoridades procedieron a su detención bajo sospecha de conducción bajo los efectos de sustancias. Según las primeras informaciones, Woods no habría dado positivo en alcohol; pero sí mostró signos compatibles con el consumo de algún tipo de medicación o droga; negándose además a someterse a determinadas pruebas, lo que complica su situación legal.
Las autoridades procedieron a su detención bajo sospecha de conducción bajo los efectos de sustancias
A pesar de la violencia del accidente, el 15 veces ganador de Majors salió prácticamente ileso; evitando así un desenlace mucho más grave que inevitablemente recordó a su accidente de 2021, cuando su vida pendió de un hilo. Sin embargo, este nuevo episodio vuelve a golpear una trayectoria marcada por la resiliencia; pero también por episodios fuera del campo que han condicionado su legado.
El sheriff del condado de Martin, John Budensiek, confirmó la detención de Woods cuando se dirigió a los medios de comunicación horas más tarde. «Afortunadamente, no hubo heridos. Es una carretera pequeña de dos carriles. Si hubiera habido alguien circulando en sentido contrario, no estaríamos hablando de que no hubo heridos. Esto podría haber sido mucho peor«.
Budensiek, agregó que el ex número uno del mundo pareció salir arrastrándose por el lado del pasajero de su automóvil después de que este volcara de lado; y que los investigadores de DUI (conducir bajo la influencia de sustancias) en el lugar observaron que Woods parecía «mostrar signos de estar bajo los efectos del alcohol o las drogas«.
En el plano deportivo, la noticia irrumpe en un momento especialmente sensible. Con el foco ya puesto en Augusta; su posible participación en el primer Grande del año queda ahora en entredicho. Woods, cuya sola presencia transforma cualquier torneo; vuelve a situarse en el centro de la escena por motivos ajenos a su juego; dejando en el aire una incógnita que sacude al golf mundial.
La investigación sigue en curso y se espera que en las próximas horas se esclarezcan más detalles de un caso que; una vez más, coloca a una de las mayores leyendas del deporte ante un nuevo desafío lejos de los fairways.
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