El incidente se produjo en el 11, un par 4 que ambos disputaban al inicio de su vuelta en el Le Vaudreuil Golf Challenge del HotelPlanner Tour

Las Reglas de Golf nunca dejan de sorprender y esta semana el HotelPlanner Tour ha dejado una de esas situaciones tan extrañas como poco habituales. Los protagonistas fueron el neozelandés Sam Jones y el belga Matthis Besard; quienes recibieron dos golpes de penalización durante la segunda jornada del Le Vaudreuil Golf Challenge por incumplir una norma que muy pocas veces entra en escena.
El incidente se produjo en el hoyo 11, un par 4 que ambos disputaban al inicio de la segunda vuelta. Besard había dejado su bola a escasos metros del hoyo y; antes de que Jones ejecutara su golpe de aproximación, le preguntó si prefería que la marcara. El neozelandés respondió que podía dejarla donde estaba. Acto seguido; Jones golpeó su chip… y su bola terminó impactando contra la de Besard.
Sin embargo, el choque entre ambas bolas no fue el verdadero problema. La sanción llegó porque ambos habían acordado expresamente dejar la bola en su sitio, infringiendo la Regla 15.3a; relativa a una bola en el green que puede ayudar al juego de otro jugador. La norma, conocida popularmente como la prohibición del backstopping; impide que dos jugadores pacten mantener una bola como posible «tope» cerca del hoyo para favorecer un golpe posterior.
El incidente se produjo en el hoyo 11, un par 4 que ambos disputaban al inicio de la segunda vuelta
En un comunicado remitido a Golf Monthly, un portavoz del HotelPlanner Tour confirmó la decisión: «Sam Jones y Matthis Besard fueron penalizados con dos golpes por infringir la Regla 15.3a/1 – Ball on Putting Green Helping Play – en el hoyo 11 de la segunda ronda del Le Vaudreuil Golf Challenge«.
La regla establece que si un jugador considera que una bola situada en el green puede ayudar al juego de cualquier competidor; debe marcarse y levantarse. En juego por golpes existe una excepción: el propietario de la bola puede jugar antes. Lo que no está permitido es que dos o más jugadores acuerden deliberadamente dejar esa bola en su posición para que sirva de ayuda. Si ese acuerdo existe y se ejecuta un golpe con la bola permaneciendo en el green; todos los jugadores implicados reciben la penalización general de dos golpes; independientemente de que finalmente exista o no contacto entre las bolas.
La sanción tuvo consecuencias muy distintas para ambos. Besard firmó una vuelta de 75 golpes tras el 78 del jueves; y quedó eliminado con claridad al no superar el corte. Jones, en cambio, reaccionó con tres birdies en sus últimos cinco hoyos para entregar una tarjeta de 69 (-3), salvar el corte en el par del campo y terminar el torneo empatado en la 44.ª posición.
Un episodio tan llamativo como didáctico que vuelve a demostrar que, en el golf profesional; conocer al detalle el reglamento puede ser tan importante como ejecutar un buen golpe;
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