LIV Golf acusa al DP World Tour de interferir en su reestructuración. El 25 de octubre será clave para decidir el futuro de LIV Golf 2.0

La guerra entre LIV Golf y el DP World Tour ha abierto un nuevo capítulo. Esta vez, en los tribunales estadounidenses. Los abogados del circuito financiado hasta ahora por Arabia Saudí han acusado al Tour europeo de intentar boicotear sus planes de supervivencia. Todo ello en un momento especialmente delicado, cuando LIV busca jugadores e inversores para poner en marcha su nueva competición en 2027.
Las acusaciones surgieron durante una audiencia celebrada este miércoles en un tribunal de Nueva Jersey. Allí se tramita el procedimiento de bancarrota de LIV Golf, iniciado el pasado mes de septiembre.
Rob Fitzgerald, abogado de LIV Golf, expresó su preocupación por las últimas declaraciones de Guy Kinnings, director ejecutivo del DP World Tour. El dirigente europeo anunció esta semana que los jugadores deberán elegir entre ambos circuitos a partir de la próxima temporada.
Ultimátum del Circuito europeo a los jugadores para 2027: LIV Golf 2.0 o DP World Tour
«Estamos siguiendo esta situación muy de cerca y, francamente, estamos bastante preocupados», manifestó Fitzgerald ante el juez Michael Kaplan. Además, aseguró que el momento elegido por el circuito europeo representa un claro intento de interferir en las negociaciones con los jugadores.
El representante legal de LIV también advirtió de posibles problemas relacionados con la libre competencia. Sin embargo, por ahora se trata de acusaciones formuladas por sus abogados y no de una infracción demostrada judicialmente.
El DP World Tour obliga a elegir entre ambos circuitos
El origen del enfrentamiento se encuentra en la decisión anunciada el pasado lunes por Guy Kinnings. El máximo responsable del circuito europeo confirmó que los jugadores que participen en LIV Golf 2.0 no podrán mantener su condición de miembros del DP World Tour durante 2027.
Hasta ahora, determinados golfistas habían conseguido autorizaciones especiales para competir en ambos circuitos. Entre ellos figuraban Jon Rahm y Tyrrell Hatton, dos integrantes del equipo europeo de la Ryder Cup de 2025.
Sin embargo, Kinnings considera que ha llegado el momento de establecer límites más estrictos. «Los jugadores tienen que elegir», aseguró el dirigente, defendiendo las normas que regulan la participación en su circuito. La decisión también podría afectar a la Ryder Cup de 2027, cuya elegibilidad europea exige pertenecer al DP World Tour.
Por su parte, los abogados de LIV consideran especialmente perjudicial el momento elegido para anunciar estas restricciones. La organización está negociando precisamente ahora la incorporación de los jugadores que deberían sostener su nueva estructura.
El 25 de octubre, fecha decisiva para la supervivencia de LIV Golf
La situación resulta todavía más complicada por las condiciones establecidas por BC Partners Credit, el grupo inversor que negocia la financiación de LIV Golf 2.0.
La firma contempla aportar hasta 300 millones de dólares para impulsar el nuevo proyecto. Sin embargo, su compromiso depende de que la organización consiga suficientes jugadores para disputar una competición viable.
El próximo 25 de octubre constituye una fecha fundamental. Para entonces, LIV deberá conocer qué golfistas están dispuestos a comprometerse con la nueva etapa.
Durante la audiencia, Fitzgerald reconoció que la organización trabaja intensamente tanto en la estructura financiera como en la contratación de jugadores.
Además, confirmó que antes de terminar octubre deberán determinar si LIV Golf 2.0 puede seguir adelante o si resulta necesario iniciar el cierre definitivo de las operaciones.
El juez Michael Kaplan reconoció que las declaraciones del DP World Tour plantean cuestiones que merecen atención. No obstante, sus comentarios no constituyen una resolución favorable a las acusaciones de LIV Golf.
Las salidas de Jon Rahm y Sergio García complican los planes
A todo ello se añade la marcha de algunos de los nombres más importantes de la competición. Jon Rahm, Sergio García y David Puig han decidido desvincularse de LIV Golf, mientras que otros jugadores todavía deben resolver su futuro contractual.
La incertidumbre también afecta a figuras como Bryson DeChambeau y Dustin Johnson. Ambos se encuentran entre los golfistas cuyos contratos han sido objeto de decisiones judiciales dentro del proceso de reestructuración.
Precisamente, el tribunal autorizó durante la audiencia el rechazo de 19 contratos de jugadores. Esta medida forma parte del procedimiento de reorganización financiera y no significa necesariamente que todos hayan descartado participar en LIV Golf 2.0.
De esta manera, la supervivencia de LIV dependerá de dos factores fundamentales: conseguir la financiación comprometida y reunir suficientes jugadores para hacer viable su nuevo modelo.
Mientras tanto, el DP World Tour mantiene una posición firme y sus responsables defienden el derecho a establecer las condiciones de participación de sus miembros.
El desenlace podría conocerse en apenas unas semanas. Para entonces sabremos si LIV Golf consigue reinventarse o si la competición que revolucionó el golf profesional termina desapareciendo definitivamente.





