Deberán decidir antes del 25 de octubre si se comprometen con LIV Golf 2.0; DP World Tour fija el 16 de noviembre para confirmar membresías

El DP World Tour ha endurecido de forma radical su postura respecto a LIV Golf 2.0 de cara a 2027. Su CEO, Guy Kinnings, ha dejado claro que los jugadores que se comprometan con la nueva versión de la hasta ahora liga saudí no podrán mantener al mismo tiempo la condición de miembros del circuito europeo.
La situación cambia respecto a temporadas anteriores, en las que algunos golfistas obtuvieron permisos condicionales para competir en ambos escenarios. Ese modelo desaparece. A partir de 2027, los jugadores tendrán que elegir.
«Los jugadores tienen que tomar una decisión», señaló Kinnings, dejando claro que quienes no estén dispuestos a cumplir las normas del DP World Tour tampoco deberían solicitar su incorporación al circuito europeo.
El 25 de octubre, primera fecha clave
La decisión llega en un momento especialmente delicado para LIV Golf 2.0, que necesita cerrar una masa crítica de jugadores para poder sacar adelante su proyecto de 2027.
Los golfistas tienen como fecha límite el próximo 25 de octubre para confirmar si se comprometen con la nueva estructura de LIV. Ese plazo está ligado al proceso de reestructuración supervisado por el tribunal y a las condiciones planteadas por BC Partners, que trabaja en una inversión de hasta 300 millones de dólares para relanzar la competición.
Después llegará otra fecha decisiva: el 16 de noviembre, límite marcado por el DP World Tour para que los jugadores formalicen su compromiso de membresía para 2027.
Una decisión con enormes consecuencias
El ultimátum afecta especialmente a aquellos jugadores que todavía no han definido su futuro. Nombres como Tyrrell Hatton, Adrian Meronk, Tom McKibbin, Bryson DeChambeau o Joaquín Niemann tendrán que valorar qué camino tomar si quieren conservar o conseguir derechos de juego en Europa.
La situación española también ha evolucionado rápidamente. Jon Rahm ya ha decidido no continuar en LIV 2.0, Sergio García quedó liberado de su contrato y David Puig ha reconocido públicamente que no se ve jugando en la nueva liga la próxima temporada.
Jugar en LIV Golf 2.0 también afecta a la Ryder Cup
La decisión del DP World Tour tiene además una consecuencia directa sobre la Ryder Cup. Para poder formar parte del equipo europeo es obligatorio mantener la membresía del circuito.
Por tanto, un jugador europeo que firme con LIV Golf 2.0 y quede fuera del DP World Tour perdería también su vía de acceso al equipo que competirá en Adare Manor en 2027.
El mensaje de Kinnings no deja demasiado margen para la interpretación: después de varios años de convivencia incómoda entre ambos circuitos, en 2027 habrá que elegir entre LIV Golf 2.0 y Europa.





