Scott O’Neil, CEO de LIV Golf, recibió 6,375 millones apenas 76 días antes de la quiebra, mientras en la gira se acumulaban pagos pendientes

Los últimos documentos presentados ante el tribunal de bancarrotas de Nueva Jersey vuelven a poner bajo el foco la gestión económica de LIV Golf.
Según esos registros, la liga repartió alrededor de 15,6 millones de dólares en pagos de retención entre varios de sus principales ejecutivos. Todo ello antes de solicitar la protección del Chapter 11 el pasado 8 de septiembre.
El mayor beneficiario fue el CEO, Scott O’Neil, que recibió un pago de retención de 6,375 millones de dólares el 24 de junio, apenas 76 días antes de que LIV iniciara formalmente su proceso de reestructuración.
Ese pago llegó después de otro bonus de aproximadamente 2,7 millones de dólares abonado en febrero. En total, entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, O’Neil percibió más de 13,6 millones entre salario, bonus, beneficios, pagos de retención y gastos.
Millones para los principales ejecutivos
O’Neil no fue el único miembro de la dirección que recibió cantidades importantes. El director financiero David Phillips percibió más de 3,3 millones de dólares. Mientras que el responsable jurídico John Ruzich recibió alrededor de 2,6 millones en pagos de retención.
Además, los documentos revelan que Greg Norman, anterior comisionado y CEO de LIV Golf, cobró más de 9,4 millones de dólares cuando abandonó la organización en septiembre de 2025. Esa cantidad incluyó aproximadamente 5,8 millones como acuerdo de salida y otros 3,6 millones en concepto de bonus.
Jugadores y proveedores figuraban como acreedores
El contraste resulta especialmente llamativo porque, mientras se producían estos pagos, LIV acumulaba importantes obligaciones pendientes.
Entre los acreedores sin garantía figuraban varios de sus principales jugadores. Jon Rahm aparecía con 7,5 millones de dólares pendientes, seguido por Bryson DeChambeau, con 5,7 millones. Dustin Johnson, con 5,5; Cameron Smith, con 4,8; y Tyrrell Hatton, con 3,4 millones.
Tyrrell Hatton también abandona LIV Golf y agrava la crisis del circuito antes de su fecha límite
Además, varias empresas proveedoras habían reclamado facturas impagadas relacionadas con servicios audiovisuales, tecnológicos y digitales.
Cuando LIV solicitó la protección del Chapter 11 declaró entre 100 y 500 millones de dólares en activos y entre 500 millones y 1.000 millones en pasivos.
LIV Golf 2.0, todavía pendiente
Todo ello sale a la luz mientras la organización intenta definir el futuro de LIV Golf 2.0. El plan de reestructuración con BC Partners podría aportar hasta 300 millones de dólares de financiación.
Sin embargo, la propia liga ha reconocido ante el tribunal que antes de finalizar octubre debería saber si el nuevo proyecto seguirá adelante o si termina cerrando sus operaciones.
Los nuevos documentos añaden así otro elemento de presión a un proceso ya marcado por la salida de jugadores, las deudas acumuladas y la incertidumbre sobre el futuro de LIV Golf.
According to these documents (see below), LIV CEO Scott O’Neil received a retention payment of more than $6.3M in late June of this year. https://t.co/6vGVuEwuSA
— Josh Carpenter (@JoshACarpenter) October 23, 2026





