Lauren Coughlin comenzó su segunda vuelta en Arkansas con nueve birdies consecutivos y estableció dos nuevos récords en la LPGA

Lauren Coughlin protagonizó una de las vueltas más sorprendentes de la temporada en el Walmart NW Arkansas Championship. La estadounidense comenzó su segunda jornada con nueve birdies consecutivos, algo que ninguna jugadora había conseguido antes al inicio de una vuelta en los registros de la LPGA.
La racha permitió además a Coughlin completar sus primeros nueve hoyos en 26 golpes, la puntuación bruta más baja registrada en nueve hoyos en la historia del circuito. Dos récords en apenas media vuelta para una jugadora que había comenzado el día con +2 y con serios problemas para superar el corte.
Nueve birdies para empezar
Coughlin salió por el hoyo 10 y fue enlazando birdie tras birdie hasta completar toda la segunda mitad del recorrido sin un solo par. El noveno llegó en el 18, justo antes de afrontar los nueve segundos hoyos de su vuelta.
La actuación la colocó inmediatamente en disposición de perseguir otro registro histórico: el 59 que Annika Sorenstam firmó en 2001. Coughlin incluso llegó a colocarse diez bajo par en el día después de añadir otro birdie en el hoyo 3.
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Sin embargo, seis pares consecutivos en el tramo final frenaron la posibilidad de alcanzar aquella cifra. La estadounidense terminó firmando 61 golpes, diez bajo par, una tarjeta que la catapultó más de cien posiciones en la clasificación.
Dos récords de una tacada
La LPGA confirmó que Coughlin se convirtió en la primera jugadora que inicia una vuelta con nueve birdies consecutivos y, además, estableció el récord absoluto de menor número de golpes en nueve hoyos.
La propia jugadora reconoció después que nada hacía presagiar semejante actuación tras haber firmado +2 en la jornada anterior. El contraste terminó convirtiendo su segunda vuelta en una de las grandes historias del torneo de Arkansas.





