LPGA y Korn Ferry aplican castigos más inmediatos al juego lento, mientras el PGA Tour mantiene un sistema más gradual de penalizaciones

El juego lento en el golf profesional continúa generando polémica en los principales circuitos internacionales. Las rondas interminables y el excesivo tiempo empleado para ejecutar determinados golpes han provocado un endurecimiento de las medidas disciplinarias. Sin embargo, no todos aplican los mismos criterios. Mientras la LPGA y el Korn Ferry Tour apuestan por sanciones inmediatas, el PGA Tour mantiene una normativa más permisiva, especialmente ante las primeras infracciones.
La reciente penalización de Carlota Ciganda durante el Buick LPGA Shanghai ha vuelto a situar el problema en primer plano. La navarra recibió dos golpes de castigo en la tercera jornada por superar el tiempo permitido. Una decisión que transformó un par en doblebogey cuando todavía luchaba por los primeros puestos. La estadounidense Yealimi Noh también recibió una sanción idéntica.
La LPGA y el Korn Ferry Tour, los más estrictos
Desde marzo de 2025, la LPGA aplica un sistema que establece diferentes castigos según el tiempo excedido. Los retrasos de entre uno y cinco segundos pueden generar multas económicas. Cuando alcanzan entre seis y quince segundos, suponen un golpe de penalización. Si superan los dieciséis segundos, el castigo asciende a dos golpes.
Por su parte, el Korn Ferry Tour, circuito de desarrollo del PGA Tour, introdujo en 2025 una normativa por juego lento todavía más contundente. La primera infracción cronometrada supone directamente un golpe de penalización. La segunda añade otros dos y una tercera provoca la descalificación.
El PGA Tour concede mayor margen a sus jugadores
La situación es diferente en el PGA Tour, cuyo reglamento de 2026 mantiene un sistema más gradual. Aunque establece generalmente un límite de 40 segundos por golpe, ampliable a 50 en determinadas circunstancias, la primera infracción cronometrada no acarrea penalización deportiva.
El primer golpe de castigo por juego lento llega con la segunda infracción durante un mismo torneo. La tercera añade otros dos golpes y la cuarta provoca la descalificación.
No obstante, el circuito estadounidense contempla multas económicas por reincidencia, que pueden alcanzar los 50.000 dólares, además de utilizar los datos de ShotLink para identificar a los jugadores habitualmente más lentos.
El DP World Tour también combate el juego lento
El DP World Tour establece igualmente límites de 40 y 50 segundos, según las circunstancias. Su normativa publicada contempla un golpe de penalización tras dos infracciones cronometradas. También permite controlar a los jugadores más lentos incluso cuando su grupo mantiene la posición. Además, los golfistas pueden solicitar una ampliación excepcional de 40 segundos una vez por vuelta.
Las diferencias entre circuitos por juego lento reabren el debate sobre la necesidad de unificar criterios. Mientras la LPGA y el Korn Ferry Tour castigan antes las infracciones, el PGA Tour concede mayor margen antes de modificar la tarjeta. Una permisividad reglamentaria que contrasta con las medidas más estrictas adoptadas por otras competiciones.





