El programa pasa de 10 millones de dólares a cero, mientras que varios veteranos critican los premios de 20 millones del PGA Tour

El PGA Tour Champions afronta una importante polémica después de que sus jugadores conocieran la eliminación de la aportación anual destinada a su programa de pensiones. El fondo había llegado a contar con 10 millones de dólares, bajó a ocho millones la pasada temporada y ahora desaparecerá por completo.
La decisión ha provocado una fuerte reacción entre algunas de las figuras más reconocidas del circuito sénior. El principal motivo de indignación reside en el contraste con las cantidades que mueve actualmente el PGA Tour, donde muchas de sus grandes citas ofrecen bolsas de 20 millones.
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David Toms resumió ese malestar con una reflexión muy directa: «Están jugando por 20 millones casi cada semana y ¿no pueden permitirse 10 millones para nuestra pensión? Es una mala imagen, en mi opinión».
Billy Andrade habla de una decisión «criminal»
Todavía más contundente se mostró Billy Andrade, cuatro veces ganador en el PGA Tour. «Estos son los jugadores que ayudaron a hacer del Tour lo que es hoy y que ayudaron a crear los empleos que disfrutan los ejecutivos y los jugadores actuales», señaló antes de calificar la situación como «realmente criminal».
También Scott McCarron, ganador de once títulos en el Champions Tour que hace unos meses quedó libre de cáncer, mostró su enfado con la dirección del circuito. El estadounidense considera «absolutamente terrible» que se haya retirado el programa sin ofrecer a los jugadores una vía para recuperarlo. Además, aseguró estar especialmente molesto con el liderazgo del PGA Tour.
Más de 69 millones en premios esta temporada
La medida llega en una temporada en la que el PGA Tour Champions repartirá más de 69 millones de dólares en premios a lo largo de sus 28 torneos.
Sin embargo, la aportación destinada al programa de jubilación desaparecerá. Conviene precisar que la decisión afecta a las nuevas aportaciones anuales y no supone retirar las cantidades que los jugadores ya hubieran acumulado previamente.
No todos han reaccionado de la misma manera. Paul Goydos adoptó una postura más comprensiva y recordó que el PGA Tour debe funcionar como un negocio. «Los libros son lo que son. No se puede funcionar con déficits. ¿Es decepcionante? Sí. No es bueno, pero es comprensible», explicó.
El contraste entre ambas posturas refleja una discusión que promete continuar. Mientras el PGA Tour expande sus competiciones y mueve bolsas millonarias, algunos de los jugadores que ayudaron a construir su historia consideran que el circuito sénior está perdiendo una de sus prestaciones más importantes.





