El irlandés Shane Lowry cerró el torneo con 257 golpes y once de ventaja en el Irish Open, batiendo las marcas de Jon Rahm y Bernhard Langer

Shane Lowry no se limitó a conquistar el Irish Open 2026. El irlandés firmó una actuación histórica en Doonbeg que le permitió batir dos de los grandes récords del torneo.
Lowry terminó las cuatro jornadas con 257 golpes, un registro que supera ampliamente la anterior mejor marca del campeonato. Ese récord estaba en poder de Jon Rahm, que había completado el Irish Open de 2019 con 264 golpes.
El irlandés mejoró así en ¡siete golpes! el registro del español y estableció una nueva referencia para una de las citas más antiguas del calendario europeo.
Su resultado final de -23 llegó después de vueltas de 67, 62, 65 y 63 golpes. Una secuencia demoledora que dejó sin opciones al resto del campo.
Once golpes de ventaja para hacer historia
Pero Lowry no se conformó con batir el récord de golpes totales. El campeón terminó con once golpes de ventaja sobre sus perseguidores más cercanos, Patrick Reed y Joaquin Niemann, que compartieron la segunda posición con -12. Ese margen supone también un nuevo récord en el Irish Open.
La anterior plusmarca pertenecía al alemán Bernhard Langer, que había ganado el torneo de 1987 con con 10 golpes respecto al escocés Sandy Lyle. De este modo, Lowry volvió a escribir su nombre en los libros de historia del campeonato.
La victoria tuvo además un significado especial para el jugador local. Lowry ya había conquistado su Open nacional en 2009, cuando todavía era amateur. Entonces no pudo cobrar premio alguno por su condición. Diecisiete años después, regresó a lo más alto del torneo y lo hizo de una manera completamente distinta.
Esta vez no solo levantó el trofeo. También se llevó el gran cheque del campeonato y firmó una de las victorias más contundentes de la historia reciente del DP World Tour.
Rahm pierde uno de sus grandes récords
El nombre de Jon Rahm quedó inevitablemente ligado a la hazaña. El español había establecido en 2019 una de las mejores marcas de la historia del torneo con aquellos 264 golpes. Sin embargo, Lowry llevó el listón mucho más arriba en Doonbeg.
Con 257 golpes y once de ventaja, el irlandés cerró una semana prácticamente perfecta. Un segundo Irish Open, dos récords históricos y una victoria que quedará durante mucho tiempo como una de las grandes exhibiciones del campeonato.





