“Sé lo que tengo que hacer y voy a ir a por ello”, señaló Larrazábal en una de sus últimas intervenciones antes de encarar la prueba en Corea

Está siendo una temporada difícil, pero el barcelonés no pierde la esperanza de renovar los derechos de juego de cara al próximo curso. A sus 43 años, Pablo Larrazábal se enfrenta esta semana a una situación inusual en su carrera. El nueve veces ganador en el DP World Tour deberá dar un golpe encima de la mesa durante el Genesis Championship surcoreano ―un país en el que ya sabe lo que es ganar― para no tener que verse obligado a pasar por la Escuela.
Todo ello después de un 2026 en el que su mejor resultado en el circuito ha sido un Top 44. Tras él, Larrazábal ha vivido un periplo de sinsabores con muchos altibajos que han acabado con su nombre en el puesto 165 de la Race to Dubai y con la obligación de finalizar en uno de los dos primeros puestos del último evento regular del calendario para lograr el objetivo. Una misión difícil, pero para la que el español se encuentra sobradamente preparado.
“Sé lo que tengo que hacer y voy a ir a por ello”, señaló el deportista catalán en una reciente entrevista concedida a la gira. “Tengo que jugar de forma agresiva. Y si luego no funciona, pues no funciona”, añadió un Larrazábal que definió el Woo Jeong Hills Country Club de Cheonan como un campo “difícil”.
Infinitum en el horizonte
“Es complicado. Los greenes son muy difíciles, porque tienen muchísimas caídas sutiles. Pero alguien va a ganar y otro va a quedar segundo. Tal y como están jugando algunos españoles, va a ser difícil ganarles. Tengo que aprovecharme de mi experiencia y usarla a mi favor”, confesó Pablo Larrazábal, que mira con pragmatismo el futuro en el caso de no lograr los puntos necesarios para mantener la tarjeta vía orden del mérito.
“Si tuviera que ir a la Escuela, dentro de tres semanas iría a Infinitum, un sitio en el que ya he ganado. Tengo estas dos oportunidades. Y, aun así, si las cosas salieran mal, creo que competiría en muchos torneos el año que viene. A lo largo de estos diecinueve años creo que he hecho méritos suficientes, tanto dentro del campo como fuera de él. De momento, lo que sí puedo decir es que afronto el torneo con ilusión”, sentenció Larrazábal.
«I need to finish first or second. If I finish fourth or third, I’m still losing [status]. So I know what to do. For that, I have to play aggressive. I have to play like, on Thursday at 11:35, then I’m going to tee it up, I have to start attacking. If it doesn’t work, doesn’t work, but it’s not about the position myself. I have to attack, and that’s all I have.
«This golf course is tricky. The greens are very tricky to putt. They have a lot of mini, mini breaks. But someone is going to win and someone is going to finish second. So the way some Spaniards are playing is going to be tough to beat them, they won a lot of times but they won a lot less than I did. So taking that experience, try to take that experience in my advantage and try to play my best golf, but try to be aggressive since the beginning.
«»I mean, out of 19 years playing DP World Tour, I think I’m not being category 3 for around 20, 25 tournaments. I’ve always been in the winner’s category and the year that I play my worst golf is the year that I have to keep my card.»
Pablo Larrazábal hoping to utilise experience in fight to keep DP World Tour card 🙌
#GenesisChampionship
— DP World Tour (@DPWorldTour) October 21, 2026





