Rahm, Bryson, Cameron, DJ… ellos tienen en sus manos el rescate de 300 millones de LIV Golf 2.0

BC Partners condiciona su inversión al apoyo de suficientes golfistas y a nuevos contratos para poner en marcha LIV Golf 2.0 en 2027

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LIV Golf 2.0 necesita especialmente mantener nombres como Rahm y DeChambeau

LIV Golf atraviesa el momento más delicado desde su nacimiento en 2022. Tras acogerse al Chapter 11 en Estados Unidos, el circuito afronta una profunda reestructuración financiera y societaria. La compañía mantiene deudas de cientos de millones de dólares, mientras prepara un nuevo modelo para 2027 bajo el nombre de LIV Golf 2.0.

Ahora, una parte decisiva del futuro de LIV Golf pasa por alcanzar nuevos acuerdos con sus principales jugadores, especialmente con las grandes estrellas sobre las que pretende construir LIV Golf 2.0, y asegurar así la financiación necesaria para relanzar el proyecto.

El circuito trabaja contrarreloj para cerrar nuevos acuerdos con sus jugadores. Esos contratos resultan fundamentales para desbloquear el plan de rescate planteado por BC Partners.

La operación contempla una inversión de alrededor de 300 millones de dólares para financiar la reorganización y el regreso de LIV en 2027. Sin embargo, el dinero está sujeto a diferentes condiciones. Una de las principales afecta directamente a los jugadores.

Según la documentación relacionada con el proceso, LIV necesita alcanzar un acuerdo con un número suficiente de golfistas con reclamaciones económicas contra la compañía. El objetivo es que se comprometan con la nueva estructura.

Además, existe un calendario muy ajustado. Los documentos establecen un plazo de 35 días desde la declaración de bancarrota para alcanzar determinados niveles de apoyo. Eso sitúa alrededor del 13 de octubre una de las primeras fechas decisivas.

LIV pretende sustituir los actuales contratos

El asunto resulta especialmente relevante porque LIV ha solicitado autorización judicial para rechazar los actuales contratos multianuales de sus jugadores.

La compañía sostiene que esos acuerdos ya no aportan un beneficio material al negocio bajo su estructura actual. Por ello, pretende negociar nuevas condiciones adaptadas a LIV Golf 2.0. Ese proceso afecta a nombres como Jon Rahm, Bryson DeChambeau, Dustin Johnson o Cameron Smith.

Por tanto, no se trata únicamente de saber si esos jugadores desean continuar. LIV necesita pactar las condiciones económicas y deportivas bajo las que formarían parte del nuevo proyecto.

Los nuevos acuerdos podrían combinar remuneración, primas y participación accionarial. Además, algunos golfistas recuperarían determinados derechos comerciales que estaban limitados en sus anteriores contratos.

Los jugadores pasarían a controlar LIV Golf 2.0

La transformación sería profunda. El proyecto contempla que los jugadores sean propietarios mayoritarios del nuevo LIV.

La propuesta conocida reserva aproximadamente un 52,5% del capital para los jugadores. BC Partners y sus coinversores controlarían alrededor del 45%, mientras la dirección conservaría el resto.

De esta forma, LIV pasaría del modelo financiado directamente por el PIF saudí a una estructura mucho más vinculada a sus golfistas: LIV Golf 2.0.

BC Partners ha planteado una operación cercana a 300 millones, estructurada mediante deuda y capital. Mientras tanto, el PIF aporta hasta 49,6 millones mediante financiación DIP para mantener operativa la compañía durante el Chapter 11.

Sin embargo, queda una cuestión fundamental: ¿aceptarán las grandes estrellas las nuevas condiciones? LIV necesita especialmente mantener nombres como Rahm y DeChambeau para conservar atractivo comercial, audiencia y patrocinadores.

Por eso, la negociación de los próximos días puede ser tan importante como la propia financiación. Sin jugadores suficientes, los 300 millones y el nacimiento de LIV Golf 2.0 podrían quedar comprometidos.

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