Después de una ronda final en la que terminó con ocho birdies y un bogey, Lowry terminó el torneo con una ventaja de once golpes

Cuando uno es testigo de una exhibición de tal calibre como la conseguida este domingo por Shane Lowry, solo queda levantarse y aplaudir. El jugador irlandés, cuya última victoria en casa se había producido en el año 2009 siendo todavía amateur, superó con creces todas las expectativas. Sí, cierto es que partía en el vagón de candidatos al título, pero lo que pocos podían pensar es que su nombre destacara tanto.
Hasta once golpes de margen consiguió el deportista de las islas británicas, batiendo cualquier récord registrado hasta la fecha en el campeonato. De hecho, se permitió el lujo en este último día de competición de finalizar su actuación con ocho birdies y un único error para así terminar con once impactos de ventaja sobre sus principales perseguidores.
“Este año ha sido bastante difícil para mí sobre el campo. Tuve varias oportunidades de ganar, pero también pasé por momentos realmente duros”, se confesó Lowry al término de su ronda. “Todavía veo el marcador y no me lo termino de creer. Esta semana ha sido espectacular en todos los sentidos. Tengo muchas ganas de llevar el trofeo a casa y que lo vea mi hija, que llevaba mucho tiempo preguntándome por cuándo llevaría uno”, añadió el europeo entre risas.
Impulso en la R2D
Una semana extraordinaria a la que puso la guinda estableciendo el pasado viernes el récord del campo. Un hito que llevó aparejado un premio adicional de treinta mil dólares y que lo vuelve a colocar en la carrera por colarse a final de año en el Top 10 de la Race to Dubai. En estos instantes, Lowry se coloca en el Top 17 de la orden del mérito y espera ansioso el final de temporada para acercarse todavía más a los mejores.
Celebrating victory with the Lowry’s in Florida ❤️#AmgenIrishOpen pic.twitter.com/pWyaG4LsJE
— DP World Tour (@DPWorldTour) September 14, 2026





