Josele Ballester confía en lograr la tarjeta por la lista de no miembros y valora la experiencia de jugar el domingo con Scheffler

El segundo Open Championship de Josele Ballester, tres años después de su primera participación en Royal Liverpool en 2023; puede marcar un antes y un después en su carrera profesional. Más allá de la experiencia de compartir partido en la última jornada con el número uno del mundo, Scottie Scheffler; el castellonense abandonó Royal Birkdale con un objetivo muy claro para lo que resta de temporada: asegurarse una tarjeta del DP World Tour de cara a 2027; una opción que cobra aún más importancia ante la incertidumbre que rodea el futuro de LIV Golf.
Josele Ballester, que comenzó la jornada final instalado en el Top 20 y con opciones de seguir escalando posiciones; no encontró su mejor versión en un domingo mucho más exigente por el viento y el estado del campo. Aun así, terminó satisfecho con la forma en la que supo recomponerse tras un doblebogey en el hoyo 13.
«Estoy contento porque he conseguido mantener mi estado mental en un buen sitio. No han entrado los putts y hemos tenido algún break poco afortunado, pero también contento por cómo he cerrado. Iba cuatro sobre después del doble bogey del 13 y hacer birdie en el 17 y un gran par en el 18 me deja un buen sabor de boca«; resumió.
"Hoy una buena vuelta habría ayudado mucho más", apuntó
Pero el verdadero mensaje de Josele Ballester llegó al hablar de su futuro. Con solo cuatro torneos por disputarse en LIV Golf y sin certezas sobre cómo quedará configurada la liga la próxima temporada; el español explicó que sigue trabajando paralelamente para conseguir la tarjeta del DP World Tour a través de la clasificación de no miembros.
«No estoy preocupado porque hasta que no se acabe el año tampoco sé muy bien qué va a pasar«; aseguró. «Sí que he estado peleando, igual que hice en noviembre del año pasado, por mi tarjeta del Tour Europeo. Tuve dos buenos inicios en Australia que me pusieron en buena posición, pero en las últimas semanas he fallado varios cortes y eso me ha hecho retroceder«.
El haber pasado el corte en Royal Birkdale le permite sumar unos puntos muy valiosos en esa carrera. Aunque reconoció que una mejor vuelta el domingo le habría acercado todavía más a su objetivo; mantiene intactas sus opciones.
«Ojalá esto ayude un poquito. Hoy una buena vuelta habría ayudado mucho más, pero son puntos que suman y con alguna invitación más y el Open de España por ahí, me la puedo ganar también por esa vía«; explicó. Preguntado si esa es su hoja de ruta para la próxima temporada, respondió con rotundidad: «Correcto«.
En lo deportivo, uno de los grandes recuerdos que se lleva de Royal Birkdale será haber compartido los últimos 18 hoyos con Scottie Scheffler. Ballester volvió a comprobar de cerca por qué el estadounidense domina el golf mundial y destacó; por encima de cualquier golpe espectacular, la serenidad con la que afronta cada salida.
«Es lo mismo que me llamó la atención en Augusta: la tranquilidad con la que llega al tee del uno. Es capaz de apuntar a mitad de los árboles con viento cruzado y pegar un hierro cinco suave para dejarla en calle. Incluso cuando yo estoy tranquilo siempre tengo esa adrenalina, mientras que él transmite una calma increíble«; señaló.
El castellonense también se tomó con humor la experiencia de jugar junto al número uno del mundo. «Si siempre estoy jugando con Scheffler son buenas noticias, porque quiere decir que más o menos estoy por arriba en la clasificación«.
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