La capitana estadounidense, Ángela Stanford, apunta a la celebración del sábado, los greenes lentos, la preparación y la falta de datos

Angela Stanford no buscó excusas después de la derrota de Estados Unidos en la Solheim Cup 2026. Sin embargo, la capitana sí identificó varios aspectos que pudieron condicionar el desenlace en Bernardus Golf.
Uno de los principales estuvo en los greenes. «Normalmente no jugamos en greenes tan lentos», apuntó Stanford después de comprobar cómo Europa se desenvolvió mejor en unas superficies especialmente pesadas.
La lluvia del domingo ralentizó todavía más los greenes. Además, las estadounidenses tuvieron dificultades para ajustar la fuerza de numerosos putts durante los individuales. Stanford asumió que el equipo podía haber llegado mejor preparado para esas condiciones.
«Costó un poco bajar de ese subidón»
La capitana también habló de la eufórica celebración estadounidense después de la remontada del sábado. EE.UU. ganó los Fourballs por 3-1 y consiguió llegar al domingo con empate 8-8. «Necesitábamos una sacudida como esa», explicó Stanford sobre la reacción de sus jugadoras.
Sin embargo, después de la derrota reconoció que aquella descarga emocional también tuvo consecuencias. «Costó un poco bajar de ese subidón», señaló la capitana estadounidense.
Stanford, no obstante, evitó señalar la celebración como responsable de la derrota. Europa salió mucho más fuerte en los individuales y ganó seis de los primeros ocho partidos terminados.
EE.UU. echó de menos más estadísticas
Otro de los asuntos señalados por Stanford fue la información estadística disponible durante la semana.
Estados Unidos había utilizado en anteriores ediciones análisis detallados de strokes gained y otros datos para establecer parejas y preparar los enfrentamientos.
La capitana destacó especialmente el trabajo realizado anteriormente por Justin Ray, cuyo análisis había ayudado al equipo estadounidense en la toma de decisiones.
Horas antes del desenlace, Stanford todavía confiaba plenamente en sus jugadoras. «Todas están muy motivadas esta mañana», aseguró antes del comienzo de los individuales. También dijo sentirse especialmente confiada con la parte final de su alineación.
La realidad fue diferente. Europa dominó el tramo decisivo y terminó imponiéndose por 15-13.
Así comenzó la autopsia estadounidense de una Solheim Cup que llegó completamente igualada al domingo, pero que Europa terminó decantando gracias a un contundente rendimiento en los individuales.





