US Open: El Major más cruel regresa a Shinnecock Hills para desafiar a la élite mundial

La primera edición del US Open se disputó en 1896 en el modesto recorrido de nueve hoyos del Newport Golf Club, en Rhode Island

US Open Golf, Shinnecock Hills Golf Club,
Durante sus primeras décadas, el torneo estuvo dominado por jugadores británicos e inmigrantes

El US Open no es un Major más. Es el examen definitivo del golf. El campeonato donde nacen las leyendas, se forja la gloria y donde, año tras año; los mejores jugadores del mundo son sometidos a la prueba más exigente del calendario.

Organizado por la United States Golf Association (USGA); el Abierto de los Estados Unidos arranca el próximo jueves en su tradicional fecha de junio; coincidiendo con la semana del Día del Padre en Estados Unidos. Una cita inamovible en el calendario del golf mundial que solo alteró la pandemia en 2020; cuando el torneo tuvo que disputarse excepcionalmente en septiembre.

Fiel a su esencia, el US Open vuelve a presentarse con su característico desafío: recorridos largos, rough implacable y greens tan rápidos como traicioneros. Un escenario diseñado para poner a prueba cada aspecto del juego y donde el más mínimo error suele pagarse con dureza.

Fiel a su esencia, el US Open vuelve a presentarse con su característico desafío

La historia del campeonato se remonta a 1895. Su primera edición se disputó en el modesto recorrido de nueve hoyos del Newport Golf Club, en Rhode Island. Apenas diez profesionales y un amateur recorrieron 36 hoyos en una sola jornada. El vencedor fue el inglés Horace Rawlins, un joven profesional de 21 años que se embolsó 150 dólares y una medalla de oro, premio reservado entonces para el campeón.

Durante sus primeras décadas, el torneo estuvo dominado por jugadores británicos e inmigrantes llegados desde las islas. La situación cambió en 1911 cuando John J. McDermott se convirtió en el primer campeón nacido en Estados Unidos. Con solo 19 años y 10 meses, sigue siendo hoy el ganador más joven en la historia del torneo.

Sin embargo, el momento que transformó para siempre el golf estadounidense llegó dos años después. En 1913, el amateur Francis Ouimet protagonizó una de las mayores sorpresas de la historia del deporte al derrotar en un desempate a los británicos Harry Vardon y Ted Ray. Aquella victoria encendió la pasión por el golf en Estados Unidos y abrió el camino para su expansión definitiva.

Otra figura fundamental en la construcción del mito del US Open fue Bobby Jones. El legendario amateur conquistó cuatro títulos (1923, 1926, 1929 y 1930) y forma parte del exclusivo grupo de tetracampeones del torneo junto a Willie Anderson, Ben Hogan y Jack Nicklaus. Jones fue además uno de los cinco amateurs capaces de levantar el trofeo; una lista que completan Francis Ouimet, Jerome D. Travers, Charles Evans Jr. y John Goodman; el último amateur vencedor, en 1933.

La era moderna dejó algunas de las imágenes más icónicas de la historia del campeonato. Desde la espectacular remontada de Arnold Palmer en Cherry Hills en 1960 hasta la inolvidable victoria de Tiger Woods en Torrey Pines en 2008, cuando conquistó su tercer US Open jugando con una grave lesión de rodilla y derrotando a Rocco Mediate tras 91 hoyos de competición.

La evolución del torneo también se reflejó fuera de las cuerdas. En 1954 fue televisado por primera vez en Estados Unidos y; con el paso de las décadas, se convirtió en uno de los eventos deportivos más seguidos del país. En 2002 rompió una barrera histórica al disputarse por primera vez en un campo municipal, el Black Course de Bethpage State Park, demostrando que el mayor campeonato nacional del golf estadounidense también podía celebrarse en instalaciones abiertas al público.

La internacionalización llegó definitivamente con la ampliación de los procesos de clasificación alrededor del mundo. Desde entonces, jugadores de todos los continentes han encontrado una vía para alcanzar el campeonato. Uno de los ejemplos más destacados fue el neozelandés Michael Campbell; campeón en 2005 tras acceder al torneo a través de una fase previa disputada en Inglaterra.

A lo largo de más de un siglo de historia, el US Open ha coronado a algunos de los nombres más grandes del deporte. También ha sido escenario de gestas imposibles, derrotas inolvidables y demostraciones de resistencia mental que han definido carreras enteras.

Por eso, más que un Major, el US Open es una prueba de supervivencia. Un torneo donde la paciencia, la precisión y el carácter suelen ser tan importantes como el talento.

En esta 126ª edición, que se disputa en el histórico Shinnecock Hills Golf Club; España contará con cuatro representantes. Jon Rahm, campeón del US Open en 2021 y del Masters en 2023; David Puig, que selló su clasificación gracias a su presencia entre los 60 mejores jugadores del Ranking Mundial; y Ángel Hidalgo y Rocco Repetto, que superaron las exigentes fases clasificatorias para ganarse una plaza en el major más duro del calendario. Cuatro españoles que buscarán escribir su propia página en la historia de un torneo donde cada golpe se convierte en un examen y cada victoria trasciende generaciones.

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